«Cuando Elisabeth descubre, sin entenderlo, que tiene un don para el ajedrez, algo en mi se conmovió porque siempre quise poder tener eso… ser respetado por ser diferente, especial, único, el mejor. Pero a diferencia de ella, nunca lo he conseguido!»

La dureza de ser el mejor…

Me retiene esta serie por qué quiero ver a la protagonista, encarnando el papel de una joven y brillante ajedrecista, competir contra los mejores. Ver como evoluciona, de la nada, de forma vertiginosa. Comprobar cómo adelanta a todo el mundo y compite con maestros del ajedrez. 

Y me encanta ese condenado juego. Pero me asusta a su vez. Por qué me atrapa, me atrapa de una forma extraña. Creo que se llama adicción.

Me retiene esta serie por qué quiero ver el precio que tienes que pagar por ser el mejor. Ver como se desmorona todo a tu alrededor  y o bien remonta o pierde su vida después de intentar (o conseguir) ser… la mejor.

Siempre he soñado en ser mejor en algo. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Y lo he intentado innumerables veces, y aun siento que puedo serlo en algún sentido.

Quien sabe, quizás esta serie nos ayude a conseguirlo…

De todos modos, la mediocridad de mi vida, los desastres de los últimos años, me devuelven a la realidad de donde procedo. Menudo bajón… ser un mediocre que se cree el mejor…

Y en cuanto a la serie, alguna escena, la misma forma de actuar de la protagonista, no se, me ha recordado a Amelie. Que recuerdos!

Por cierto, necesito pastillas de las verdes ¿Aquí las venden con receta?

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