Empieza un mes muy complejo… Un mes en el que, creo, me convertí  en el looser que soy (o inicié el camino para serlo… esto no es algo que se consigue de un día para otro).  Quizás por no saber disfrutar de la felicidad… Quizás por querer complicarme las cosas… Quizás por no ser sincero conmigo mismo…

Hace muchos años viví la etapa más intensa de mi vida, que me transformó por completo, que llegó muy hondo, pero que a su vez convirtió en real un absurdo. Y esa etapa estaba en su cúspide, si no estoy equivocado, durante julio. Soy feliz recordando esos días. Cada momento que mi mente no ha conseguido olvidar disfruta transportándose a aquella vivencia. Mientras escribo estoy llorando: quizás por que estoy pensando en algo inevitable que pasará a final de mes (luego lo contaré), quizás de amargura y nostalgia cabalgando el pasado. Recuerdo un bar «Hawaiano». Recuerdo la bebida del navegante. Recuerdo, entre susurros, tratando de traducir una canción. No recuerdo un beso allí pero sí descubrir lo que es amor.Sentimientos puros. Sentimientos jóvenes. ¿Demasiados sentimientos?

 

 

Hace menos años viví, también intensamente durante julio, la etapa más kafkiana de mi vida. Una experiencia que también me transformó por completo, que llegó hondo pero de otra manera. Mi cuerpo se descompone al pensar en ello. Al pensar en las personas que provocaron esas situaciones. En este caso fue por temas profesionales. Me promocionaron. Y a los pocos meses me despojaron de todo lo que me habían dado. Ahora han pasado los años. Ahora he visto que me engañaron. Ahora me siento como aquél que le han estafado y le han quitado todo su dinero. Yo perdí la confianza conmigo mismo, el respeto de los demás y, casi, la dignidad.  Sentimientos de rabia. Sentimientos de furia. Sentimientos de ira.

¿Demasiados sentimientos?

 

 

 

Y como mínimo, por dejar algo positivo de «los julios», la vida me regaló hará diez años lo más grande que te puede dar… Un hijo. Ver el tiempo pasar y su vez tu hijo crecer es la magia de la existencia. No se si soy el mejor padre, ni si le estoy enseñando como necesita o brindo los consejos que tocan cuando tocan. La vida te cambia con un hijo por que entonces tu felicidad se divide, y no a partes iguales, entre conseguir la tuya y asegurar la suya. Algunos dicen que hemos sido egoistas por quedarnos con un sólo hijo. Seguro tienen razón. ¿Pero qué más da?  El misterio de la vida se te revela cuando nace tu hijo y lo coges en brazos, y lo miras. Amo a mi hijo, a pesar que dice que soy demasiado duro con él. Sentimientos de eterna ternura, amor y responsabilidad. ¿Demasiados sentimientos?

 

 

 


Demasiados sentimientos que no se como voy a poder controlar… Este mes finalizará la looser’s table. La auténtica. Ese bar, en el que forjé mi última etapa como persona, compartiendo penurias con mis compañeros,…, ese bar cerrará sus puertas. El pez grande se come al pequeño. De nuevo, mi mismo tiburón deborando pececitos que sólo quieren sobrevivir.

Estoy muy triste.

Trataré de hacer unas fotos antes que cierre.

Para siempre recordar.

A ese sitio le debo muchas cosas.

Pero no se como agradecérselo.

Gracias.

Hasta siempre. 

 

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